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Ricardo, Gerardo y yo nos reponíamos un poco , sentados en un arenal frente a un gran pozo de aguas cristalinas, comentando algunas situaciones de pesca que cada uno había vivido hacia solo un rato, mientras tanto Pablo Labarta, más conocido como "el Tuna", llegaba con dificultad a una de las rocas ubicadas en la margen opuesta del río, en la cola del pozo donde se forma una suerte de embudo, antes de que el agua tome de nuevo velocidad en la corredera. Sacó unos diez metros de su línea de flote e hizo un prolijo cast a través de la corriente; al acomodar la línea se produjo el pique y el corte fue casi instantáneo. El dorado de más de diez kilos continuó saltando unas cuatro veces más a pesar de que ningún tipo de presión se ejercía sobre él. Por su lado, "el Tuna" se tomaba la cabeza y se lamentaba; nosotros tres, que lo habíamos presenciado todo, como espectadores privilegiados simplemente no lo podíamos creer, había sido una imagen perfecta. No obstante, antes de que nos pudiéramos recuperar ató otra "mosquita" en su tippet y repitió el lanzamiento, idéntico al primero. La línea derivó un poco y cuando se aceleró se volvió a tensar con violencia, era la perfección absoluta. Este amarillo, al igual que el anterior había encarado hacia el pozo, es decir, aguas arriba, solo que en este caso la captura se haría tangible, un dorado de unos ocho kilogramos aproximadamente.
Esos piques no habían sido casualidad, sino que eran el resultado de la observación del río, que siempre devuelve imágenes a aquellos que realmente saben lo que hacen, ya que esos dos dorados habían sido previamente divisados por el "Tuna", quien con lanzamientos de precisión los había logrado hacer picar en forma consecutiva, primero arremetió el más grande, que fue el que cortó y luego el más "pequeño"... el de los ocho kilos.
En este paraíso uno puede observar a los dorados a los que después va a intentar hacer picar, el río siempre devuelve una imagen a aquel que es paciente.

 
  ::Amanecer a orillas del Rïo Tarija::
::arriba: Una postal cotidiana::
 
 

::Vadeando el Choruma::
::Cruzando el Arroyo Choruma::





"La mejor forma de encarar este río es mentalizado que uno debe ir a pescar y no a sacar pescados"

 

Viaje al Tarija.-

Partiendo desde San Salvador de Jujuy con destino hacia el parque nacional Tariquía conviene dividir el viaje en dos parte para poder explicar un poco de que se trata: la primera etapa es de ruta en muy buen estado ( la ruta N°50), la cual en su último tramo pasa por la importante ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, para llegar a su fin unos 48 km al norte en el paso internacional, en el cual se debe cruzar el río Bermejo ( este tramo, Jujuy - Aguas Blancas- de unos 270 km.-, demora aproximadamente unas tres horas). La segunda sección requiere ya de un vehículo de doble tracción, ya que el camino es de ripio y arena suelta , atravesando muchas veces por vados y por dos arroyos: uno es el "Choruma", seguido por el "San Telmo", en el cual algunos pescadores aseguran haber visto dorados de más de doce kilogramos. Esta segunda sección, desde Aguas Blancas ( Argentina), hasta la localidad de San Antonio ( Bolivia)- de unos 50 km. aproximadamente- o hasta el ingreso al parque nacional Tariquía (unos kilómetros más) suele prolongarse por hasta tres horas de viaje en un vehículo de doble tracción.
Ahora si la idea es viajar en micro se tendrá que sacar un pasaje hasta Aguas Blancas, para luego de cruzar la frontera, combinar desde Bermejo con unos colectivos que llegan hasta San Antonio. Estos ómnibus bolivianos suelen demorar para hacer ese recorrido unas seis horas, convirtiendose en una aventura que jamás se olvidará.
En esta oportunidad los guarda parques de turno, los Sres. Ortega y Richard nos han dado un importante apoyo logístico.
Conviene aclarar que donde esta ubicado el campamento del guarda parques comienza el Parque Nacional Tariquía y para poder ingresar a pescar esa zona que abarca pesqueros como: "el cajón Grande"; "el cajón Chico", "asta de vaca"; "el chivo grande"; "el chivo chico", solo por nombrar algunos de los más conocidos, es menester pedir autorización con antelación, ya que es una zona a la que no siempre dejan ingresar. De todas formas en caso de no poder pescar el "río Tarija arriba", también hay buenas posibilidades en la zona cercana a la localidad de San Antonio, donde el curso es de acceso público.

 

 

 

 

::Vadeo de un arroyo camino a San Antonio::  



 

::Las líneas de flote son muy efectivas durante la primavera::
::Una Pesca delicada::






"A veces suele suceder que todas las condiciones están dadas, pero aún así los dorados no comen"





::Dorado de 15 Lbs. pescado por Gerardo Martinetto::
::Gerardo con un Pirayú de 7.5Kg.::



"Los mejores meses son: Mayo, y desde Septiembre a principios de Noviembre, cuando el curso va alcanzando su nivel más bajo, permitiendo la utilización de líneas de flote"

 

Un Río Difícil.-

La mejor forma de encarar este río es mentalizado que uno debe ir a pescar y no a sacar pescados. De esa forma, disfrutando más y haciendo las cosas relajadamente aumentarán considerablemente las posibilidades de que algún dorado arremeta contra la mosca. Pero como todos lo que alguna vez pescaron amarillos con mosca, saben que de tener un pique a concretar la captura hay una brecha muy amplia. Y ni que hablar en el Río Tarija, aquí la geografía escarpada, la gran cantidad de obstáculos, como ser rocas y palos, sumados al excelente estado de estos peces ( conseguido por vivir en aguas rápidas) hace que realmente sea meritorio y hasta a veces cuestión de mucha suerte poder arrimar la pieza.
Los dorados de más de diez kilos aquí no son difíciles de ver nadando o cazando, pero sí son realmente difíciles de cobrar sin que antes se suelten o corten. Incluso en muchas oportunidades las corridas son tan violentas que con más de treinta metros de backing fuera del reel, algunos dorados suelen llevarse de recuerdo mosca, líder y línea incluida.
Todos estos factores, sumados a lo alejado e inaccesible del Río Tarija lo convierten no solo en uno e los destinos más vírgenes, salvajes y difíciles, sino también en una reserva que todos deberíamos tener la oportunidad de conocer y la responsabilidad de cuidar.-


Épocas de Pesca.-

Hay varios factores siempre interrelacionados que conviene conocer para saber cual es su incidencia sobre el río en general y sobre la pesca en particular. Quizás uno de los más importantes es el que tiene que ver con el mismo caudal del río. El Tarija, al igual que la mayoría de los cursos del Noroeste Argentino es de régimen pluvial, esto quiere decir que su caudal varía drásticamente de acuerdo a las estaciones.
Los pescadores estamos acostumbrados a ver fotografías en las que uno de los máximos atractivos es la transparencia de las aguas, no obstante no todo el año esto es así, durante la temporada húmeda -el verano-, las copiosas lluvias sobre la cuenca del río hacen que el caudal aumente al punto de que el color del agua se torna de un marrón oscuro intenso.
De más está decir que durante esta temporada es prácticamente imposible pescar, incluso el camino queda absolutamente anegado para cualquier vehículo. En esta zona las precipitaciones suelen comenzar a finales de Octubre.
Otro factor que se deberá tener en cuenta es la presencia de un alga que suele desprenderse cuando la temperatura del agua aumenta luego del periodo invernal, en el que estaba más fría. Los peces no se ven influenciados por la presencia de este vegetal que deriva libremente, sin embargo la actividad del pescador se torna prácticamente imposible y tediosa. En el noroeste de nuestro país suele ser denominada "lama", aunque en Santiago, cuando el calor comienza a desprender las algas del fondo dicen que " el río se pone verde". La presencia de "lama" varía de acuerdo cada río en particular, ya que depende de la temperatura de cada zona. Por lo general el Río Tarija comienza a enlamarse a partir de Agosto, para ya durante los primeros días de Septiembre estar despejado, a pesar de esto, este año el retraso del calor hizo que durante las primeras semanas de septiembre aún el agua transportara este molesto vegetal.
A veces suele suceder que todas las condiciones están dadas, pero aún así los dorados no comen, y es durante esos momentos en los que los pescadores comenzamos a pensar que lo que realmente esta fallando es la mosca o el líder o algún otro componente.
Lo antedicho confirma que el río Tarija no solo es un lugar difícil, sino que también es "pescable" durante unos tres o cuatro meses durante todo el año, y eso teniendo suerte. Los mejores meses son: Mayo - porque si bien el nivel de agua será relativamente alto por las precipitaciones del verano, se encontrará un río bien decantado y libre de "lama"- y desde Septiembre a principios de Noviembre, cuando el curso va alcanzando su nivel más bajo, permitiendo la utilización de líneas de flote. No obstante ésto conviene siempre comunicarse con algún guía de la zona para confirmar las condiciones durante ese periodo, ya que según el clima puede suceder que el río siga enlamado o que hayan comenzado las lluvias y sea imposible llegar al lugar.-




 

 

 

::El Tarija en la entrada al Parque nacional Tariquía::  


 

::Secuencia de la pelea con un Pirayú en una corredera rápida::
:::La transparencia del agua exige prolijidad::






:: Una mosca atada en un Circle hook::
::Nuevamente estos anzuelos probaron su eficiencia::








"En el Tarija es preferible moscas pequeñas que resulten en un lanzamiento agradable y de buena presentación..."









::Un ejemplo de algunas moscas que mostraron ser efectivas::
::Muestra de moscas Pescadoras::


 

Equipo Completo.-

El río Grande de Tarija exige mucho al pescador y por ende es tan importante estar lo más cómodo y protegido posible. Este curso de agua corre a través de una exuberante selva, por lo que las temperaturas (que ya en Septiembre suelen rayar los 45°C) y la gran cantidad y variedad de insectos hematófagos como ser garrapatas, mosquitos y jejenes, sumado a la siempre latente posibilidad de que alguno de esos "bichos" sea transmisor de lesmaniasis, dengue o alguna otra enfermedad, da la pauta de que cuidarse allí es cosa sería. Lo ideal, además de tener siempre a mano algún repelente es utilizar siempre camisas o remeras y pantalones largos, para disminuir así las zonas expuestas.
Un chaleco liviano o una riñoñera con lo imprescindible será lo ideal para poder sobrellevar las extenuantes jornadas de pesca.-
Otro elemento que nunca estará de más es algún potabilizador de agua.-

Cañas: Personalmente considero que una caña rápida para línea #7 u #8 cumplirá bien con su tarea, a pesar de que algunos pescadores consideren que no conviene bajar de una caña #10. El problema es que muchos de los dorados grandes tienden casi siempre ganar la corredera, siendo prácticamente infrenables, ante esto muchos aficionados piensan que una caña #10 u #11 puede ser de gran ayuda, no obstante un pirayú de más de diez kilogramos será igual de imparable con una caña #8 o una #11. La única alternativa en muchas ocasiones es tener las ganas, fuerzas y actitud de comenzar a correr río abajo tras el amarillo, sorteando empinadas peñas, troncos y demás obstáculos. Asimismo hay que recordar que una caña más liviana se traduce en un menor esfuerzo para un brazo que va a estar varios días seguidos casteando en condiciones extremas y además como las moscas necesarias para hacer morder a un dorado aquí nunca superan los quince centímetros, una caña #7 u #8 de entre 8 ½ pies y 9 pies es la justa y necesaria para comenzar a pescar este río.-

Líder: eso de que el líder para el dorado debe tener no más de 1, 50 metros, no corre en esas latitudes. La transparencia del agua exige mantener alejada la mosca lo más posible de la línea; ni hablar de la presentación: el patern debe caer al agua por acción de la gravedad o en caso contrario bien lejos de los peces. El diámetro del tippet recomendado es del Ø35mm, hay quienes preferirán un Ø40mm e incluso más, pero esos grosores alteran la deriva y natación de la mosca y los primeros en notarlo son los dorados. Además hay que recordar que el tippet es el fusible del equipo y que a la hora de que algo pueda romperse es preferible que sea este tramo de nylon y no la caña, el reel o la línea.
Claro está, el "shock wire" (cable de acero) no puede faltar, la sugerencia es hacerlo con un cable de diez libras de resistencia y lo más corto que su coraje le permita (entre diez y quince centímetros), recuerde que cuanto más largo es, más difícil se hace el casteo y resulta en una natación antinatural del patern.

Líneas: lo óptimo es contar al menos con dos líneas: una de flote, para cuando el río esta con menos caudal y una línea shooting de 250 o 300 grains, para cuando corre más agua y debemos hundir un poco más el aparejo. Usualmente para los meses otoñales (Abril -Mayo) se suelen emplear más las shooting, mientras que durante Septiembre y Octubre es más factible hacer picar a los dorados casi en superficie. Básicamente la elección de la línea varía de acuerdo al caudal y temperatura del río.-

Moscas: la única forma de aceptar que una mosca de diez centímetros de longitud con solo cuatro plumas y algunos pelos movilice a un monstruo de quince kilos es yendo a pescar a los cristalinos ríos del noroeste. Un pollo de veinte o más centímetros de longitud solo va a lograr que debamos castear más y de una forma realmente desagradable, prácticamente es un revoleo..... para ello es conveniente hace spinning o bait cast, disciplinas mucho más gratas a la hora de manipular señuelos en tamaños importantes.
En el Tarija es preferible moscas pequeñas que resulten en un lanzamiento agradable y de buena presentación, distancia y precisión, cosas realmente muy difíciles de lograr con paterns demasiados voluminosos.
La gracia esta en darse cuenta que en el Paraná se pesca con unas moscas y que en el río Tarija, Bermejo; Juramento etc... se lo hace de otra para aumentar la eficiencia y nótese que digo eficiencia y no eficacia.
Los colores claros dan muy buenos resultados, por ejemplo; amarillo y rojo, blanco y chartreuse, blanco y rojo etc.

Reels: uno de los pocos lugares donde el reel adquiere un papel protagónico es el Río Tarija. Allí es necesario un muy buen registro de freno, que al menos pueda mantener "controlada" la línea para que no se pase de vueltas.
Los pirayú de este Río son verdaderos atletas y no tienen la menor timidez a la hora de demostrar que tan veloz nadan. Lógicamente la particular fisonomía de este río de montaña esta siempre a favor de sus habitantes y en contra de los bípedos intrusos que los molestan.-

Epílogo.-

Los dorados de aletas de fuego están allí en el Río Tarija, una de sus más lindas casas; listos para enseñarnos a aquellos mosqueros que queremos seguir aprendiendo, listos para mantener nuestra llama encendida, listos para hacernos volver una y otra vez, enriqueciéndonos en cada oportunidad un poco más, haciéndonos con cada visita mejores pescadores.-


 








 

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