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Nuestro
territorio ha sido un lugar muy próspero para las foráneas
truchas, que comenzaron a conformar parte de nuestra fauna íctica
a principios del siglo XX. Luego de numerosas investigaciones se
llegó a la conclusión de que en la mayoría
de los ríos de la patagonia podrían llegar a sobrevivir
una importante variedad de salmónidos, los cuales comenzaron
a ser traídos, vía marítima, desde los Estados
unidos y Europa. Pero resulto ser que la patagonia no es el único
sitio que sirve de hospedaje a estos maravillosos peces. Una gran
cantidad de arroyos, ríos, lagunas y lagos están poblados
de truchas y salmones en una variedad de climas y paisajes. Así
entonces los podemos encontrar desde la provincia de Buenos Aires
hasta en provincias como: Mendoza, Córdoba, La Rioja, Catamarca,
Salta, Jujuy; Tucumán y San Luis entre otras.
En esta oportunidad hablaré del Río Grande de San
Luis, de sus principales puntos y características y de cómo
conviene abordarlo para obtener éxito.
Para llegar al Río Grande desde Bs. As. , en micro, conviene
ir hasta la capital de dicha provincia, que dista unos 784 km. Una
vez allí, en la terminal, salen ómnibus que se dirigen
hacia la localidad de Trapiche
( 39 Km de ruta en muy buen estado) y desde este punto, caminando
o tomando un taxi se accede a sectores del río apto para
la pesca y el acampe ( muy cerca de Trapiche esta ubicado al lado
del río el camping de "Siete cajones").
El río Grande es un clásico curso serrano, que en
prácticamente todo su trayecto, fluye muy encajonado, por
lo que caminarlo requiere un poco más que de buena voluntad,
requiere también de un estado físico relativamente
bueno.
La pesca aquí es todo un desafío, por lo que tendremos
que afinar nuestros sentidos y nuestro equipo para poder tentar
a las truchas, que en su gran mayoría no exceden los 20 cm
de longitud, a pesar de que los habitantes hablen de capturas excepcionales
hace diez o quince años atrás. Logicamente, ciertos
puntos a los que no todos podemos acceder, aún resguardan
una pesca interesante cualitativa y cuantitativamente hablando...
y gracias a dios estos lugares son de dificil acceso, convirtiendose
en "refugios" que salvaguardan a las truchas de los depredadores,
que con una lombriz y una bolsa arpillera hacen verdaderas matanzas.
De todas formas nunca se descarta la posibilidad de que podamos
obtener un ejemplar que raye en el kilo de peso, en sitios relativamente
cercanos y cómodos.
El río nace en la localidad de "La Carolina" y
desciende entre cerros y algunos valles hasta el dique "la
Florida".
Algunos de lo puntos más recomendados para la pesca de truchas
( en su totalidad arco iris) son: "El Valle de Pancanta",
"El Salto de la Negra Libre", "Siete Cajones"
y la zona que comprende entre la localidad de Río Grande
y siete Cajones.
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