Tres Escapadas en una Temporada.
 

  Nota corresp. a 12° edición[ Abril ~ Mayo] « por Cristian Kalevich»   ::haga clíck para entrar al home::  

         

  Para cualquiera que viva en Buenos Aires es sabido que ir a pescar a cualquier lugar de la Patagonia no es fácil. Ir tres veces seguidas es una utopía. A mi me paso esta temporada, de casualidad… o casi de casualidad.
Debo aclarar que era nuestra primera vez en la zona de Neuquén. Yo soy nacido en Esquel y mis sobrinos de Rawson, siempre terminábamos en la zona del Pico, Corcovado, Lago Rivadavia y alrededores. La excitación por pescar una zona desconocida para nosotros era enorme.
Salimos temprano el 2 de Noviembre a nuestro primer destino, el Pulmari, nos habían comentado que estaba bueno y hacia allá fuimos. Les cuento que a la altura de Primeros Pinos, saliendo de Zapala nos encontramos con una bruta nevada que nos alegro la tarde. No sabíamos ni para donde ir, tampoco había a quien preguntar. Camioneta V.W. transporter, muy linda para el asfalto pero para el camino de ripio todo nevado que va el lago Alumine, era para pensarlo. Obviamente la decisión fue meterle pata en segunda y tercera sin dudar. Llegamos al Pulmari, casi de noche con campera y gorro. No encontramos ningún camping abierto, terminamos aceptando la amable invitación de Don Flores y su hijo, lugareños de la zona que nos salvaron el día, ofreciéndonos leña seca y un rinconcito espectacular en la chacra donde poder acampar.


El río estaba crecido, muchísima agua. Por lo que veníamos viendo en el viaje, este es un río que tiene pocos accesos buenos cuando esta crecido. Rápidamente arrancamos para el sur en busca de algún otro lugar. Al fin llegamos al mítico Malleo, que parecía estar bueno, fuimos río abajo hasta el camping de "la cuesta del indio".
Teniendo en cuenta de donde veníamos, el Malleo era un paraíso. Grandes correderas y pozones con largas extensiones abiertas donde uno puede pescar sin complicaciones. No sacamos grandes truchas, pero si de las otras y en cantidad. Para mí, que estrenaba una caña cuatro, con línea de flote solamente fue un placer. Las moscas más rendidoras fueron las clásicas ninfas y emergentes en anzuelo #14 (Hare´s Hear, Soft hackles, Pheasant tail, Zug bug , etc) también secas de las que usamos normalmente. Un par de días en el Malleo fueron suficientes y encaramos para la boca de Chimehuín.
 
« Cerquita de Aluminé » .::El recibimiento fue a pura nieve::.







 

 

 

« Río Malleo a principi de temporada »  

     
 
 
     


  El Chimehuín, especialmente su boca, son impresionantes. Para nosotros que llegábamos por primera vez fue una experiencia única, no solo por el hecho de poder pescar sino por algunas sorpresas que paso a contarles. El primer contacto con el guardaparque fue lapidario "este es un río de shooting con streamers grandes" Mire la boca algo crecida y pensé ofuscado en guardar mi nueva caña cuatro, la cual ya estaba empezando a querer, armar la ocho y buscar la caja de streamers que había dejado olvidada desde la ultima vez en el lago 3 (Chubut) de hecho fue lo que hicimos. Una hora más tarde me estaba peleando con la ocho, con el viento y con la posibilidad frustrada de poner una mosca del otro lado del río para traerla tipo cucharita. Me harte y deje de pescar un rato. No digo que la recomendación sea incorrecta, de hecho he visto excelentes pescadores haciendo lo que yo no podía hacer, el tema es que no era lo que yo buscaba. Arme la cuatro, me corrí unos cuantos metros hacia el lado del lago, entre dos árboles que en esa época están rebalsados por el agua, donde se formaba una corredera suave que terminaba en un veril muy pronunciado. Los demás pescaban las partes profundas en donde el agua corre más suave y mantiene una visibilidad increíble. En ese lugar, Matías mi sobrino, saco una hermosa arco iris, hasta ese momento la única trucha. Grata fue mi sorpresa al descubrir que en el lugar que había elegido, lanzando unos pocos metros alguna ninfa chica en deriva muerta las truchas no tardaron en aparecer. Varias arco iris de tamaño mediano, alguna un poco mas pesada y como frutillita del postre un salmón bien plateado, ya de noche casi sin luz. Al otro día temprano la cosa no cambio. Todas truchas bien peleadoras en el mismo lugar. Pescamos juntos con el mismo concepto, una hare´s hear numero 12 o 14 con bead head preferentemente era todo lo que necesitábamos. Después del mediodía, revisando un libro de atado de Randall Kaufmann, el cual tiene algo así como fichas de moscas con sus materiales, me llamó la atención una stone con biots atrás y otro juego de biots bien por encima del ojo del anzuelo atados mitad del biot como patas y la otra mitad mas gruesa como antenas, cuerpo de dubing común color ocre. Esta mosquita apenas derivaba un poco llegando al principio del pozón era una trucha cada 3 o 4 cast.
En esos momentos pensé en todas las clases de atado y charlas del profe. PEDEMONTE. Siempre nos decía "Ninfitas chicas, cast cortos, de atrás para adelante" Agradezco profundamente todos estos conceptos ya que yo era de los que primero me metía hasta la cintura, para después tirarle al otro lado lo más grande que encontraba en mi caja.


 
.::Bella Postal del Generoso Malleo::.



(...) se callaba todo el mundo cuando comenzaban las historias que Chiche contaba lentamente sobre las marrones descomunales que en otras épocas ellos podían pescar.
 

     
 
 
     


 
La segunda sorpresa, para coronar un viaje casi soñado fue cuando al mediodía se nos acerca un señor mayor, de aspecto apacible y muy amable, pidiéndole a mi sobrino una dirección de mail, para enviarle una foto que le había sacado pescando su trucha desde arriba del camino que va al lado sur del lago… lo mire a mi sobrino y pensé "este ahora nos pide unos mangos para la foto" como se estila en otros lugares. Imaginen mi cara cuando después de conversar algo sobre pesca se me ocurre preguntar su nombre. Muy delicadamente nos contesta CHICHE ARACENA para seguir adelante con la conversación. Yo me puse de todos colores tratando de disimular. Mi sobrino me miraba asombrado ya que no tenía ni la más pálida idea de quien era. Un tipo increíble, estuvimos dos días con él. Casi no pescaba, solo observaba desde lejos, cuando uno se le acercaba, con mucho respeto nos daba consejos. Ni hablar cuando con nuestra caña, no importaba cual fuera, se cansaba de hacer roll cast por su lado derecha o izquierda llevando la mosca al otro lado del río sin ningún esfuerzo. Por la noche se armaban los típicos fogones mosqueros ya que habían llegado varios amigos. Vinitos de por medio, se callaba todo el mundo cuando comenzaban las historias que Chiche contaba lentamente sobre las marrones descomunales que en otras épocas ellos podían pescar.

. Si van a la boca y ven a un señor mayor con una boina negra…ese es Chiche, un grande.

Mi segunda salida no la voy a hacer tan extensa, fue con la flia. completa la segunda quincena de enero. Aparte la idea original era solo escribir unas líneas sobre el tema. Ustedes sabrán disculpar mi poco poder de resumen pero ya sabemos como somos los pescadores cuando arrancamos a hablar sobre moscas, ríos y salidas. Otro de los sabios consejos del profe. PEDEMONTE es el del "mal de la escama". Mi mujer, la primera vez que fuimos a la Patagonia me saco 30 fotos pescando. Los siguientes viajes ya no saco fotos, solo esperaba con una sonrisa mi llegada a las diez de la noche muerta de hambre. Esta vez, primer día a orillas del Alumine, no me habló los primeros tres días de vacaciones cuando vió que armaba mi caña con cara de pollito mojado, diciéndole que solo iba a pescar de siete a nueve. Es así, pero bueno, las cosas por la mañana bien temprano estaban más tranquilas. Los chicos durmiendo, mi mujer igualmente no hablaba, así que el tema entre el río y yo comenzaba a funcionar. Es una experiencia distinta pescar solo. Los amaneceres y atardeceres te ponen la piel de gallina, sin ningún ruido, sin nadie a quien mirar o conversar. Para mi gusto en algunas ocasiones es más placentero aún que pescar con colegas o amigos. El Alumine, a la altura de Pilol Lil, muy cerca del puente que lo cruza unos 30 kilómetros antes de llegar al Malleo, sobre la 23, es un río espectacular. Saque varias truchas medianas, la temperatura del agua era altísima, de hecho por la tarde estábamos todo el tiempo bañándonos con los chicos. La pesca se reduce a las horas con poca luz. También las ninfas pequeñas fueron las más efectivas, clásicas como la zub bug, hare hear´s y alguna que otra imitación de emergente iba bien. Cabe aclarar que existen muchos arroyos chicos que vierten sus aguas al Alumine, remontándolos unos cuantos metros río arriba se ponen más caudalosos allí pude divisar truchas de muy buen tamaño en 20 cm. de agua. Con equipos livianos y mucha suspicacia se pueden pescar perfectamente. Para terminar con esta salida mitad pesca mitad familia, debo contarles que pasamos unos días en una cabaña ahí nomás de la boca del Chimehuin, en donde pasaditos unos metros del puente río abajo, se me prendió una marrón enorme que pude acercar hasta el copo casi tirándome al río ya que sigo empecinado con la cuatro. O me tiraba o me quedaba mirando la marrón que a dos metros mío estaba inmóvil contra la corriente con mi mosquita en la boca. Una hermosura. No puedo adjuntar la foto ya que pescar solo también tiene sus desventajas.
 


.::El tamaño promedio de los dorado que suele picar en el Río Corriente, aunque también suele dar gratas sorpresa::.


 


  Por último, les cuento rápidamente la última salida. Obviamente en enero me quede con algo de sabor amargo, ya que paseando con la flia. por el Malleo, el Meliquina, el Hermoso, el Pichi traful y demás ríos no saque la caña en ningún momento ya que mi mujer me había vuelto a hablar. La marrón del Chimehuin fue suficiente para unos días sin pesca. Primeros días de febrero, yo recién llegaba de las vacaciones, tratando de retomar el ritmo de laburo en Bs. As. Suena mi teléfono con la vos de mi sobrino más grande, desde Rawson, diciendo las palabras mágicas. Para colmo mi compadre y amigo de pesca en Bs. As. "El gallego" estaba ya de vacaciones, mi otro sobrino se prendió como garrapata a la propuesta como para obligarme a no decir que no.
Un días después estábamos viajando para el Malleo, dos de nosotros ya lo conocíamos, esta vez, por recomendación de unos amigos fuimos bastante mas adelante del camping el indio. Hay otro lugar dentro de la chacra de Don segundo y señora, con buenos refugios de madera, parrillas como la gente y por supuesto el río a 10 mts. nuestro. Cabe aclarar también que con solo solicitarlo Don Segundo prepara cordero o chivo de la chacra al asador. Nosotros optamos por pedirlo listo para nuestro fogón, unas horas de buen fuego y a disfrutar.

En este viaje la cosa se pone un poco más interesante ya que éramos cuatro pescadores con la posibilidad de probar técnicas y moscas diferentes. Es increíble la cantidad de truchas arco iris y marrones de tamaño chico y mediano que presenta el Malleo en esta zona. En cualquier corredera poco profunda, presentando cualquier mosca que tengamos, las chicas se prenden sin parar. Por nuestra experiencia en este río, las truchas de mejor porte las encontramos básicamente en tres lugares diferentes. Pescamos exclusivamente con ninfas en deriva muerta con líneas floating. La primer técnica era tan simple como buscar los finales de correderas rápidas en donde el río se torna más profundo y lento. Una pheasant tail con bead head en anzuelo 14 lanzada río arriba en deriva muerta es suficiente para atraer a las más grandes que tomaban al final de la corredera. Como salvedad para esta mosca esta muy piola la secuencia de atado de Mariano Ravizza, la cual esta en la pagina, en donde el bed head se ata como abdomen y no como cabeza simplemente. Un indicador de pique en nuestro leader es ideal, aunque sin este artilugio se pesca igual. El segundo lugar donde salieron truchas medianas es en los pozones por debajo de los sauces, la misma técnica que antes solo que nuestra mosca deriva a una velocidad tremenda, hay que estar atento con el pique. La trucha del viaje la pesco Martín, mi sobrino, en un veril muy profundo de aguas con poca corriente. Mismo concepto, una bed head hare hear´s en anzuelo 12 con la salvedad de que si nos metemos al agua haciendo ruido o nuestra deriva no es la correcta es poco probable que veamos una trucha de este tamaño.

El tema es que en estos veriles donde el agua corre muy lenta, las truchas nos ven a 20 mts. de distancia. La idea es pescar a la cordobesa, camuflados y en silencio. Fuimos también a probar a la desembocadura con el Alumine, no nos fue tan bien como nos habían pronosticado. Calcúlo que es un lugar que rinde más en la apertura o en el cierre, varios amigos pescaron muy bien en esa época.
Como conclusión, este es un río maravilloso. Tiene tantos sectores pescables que una temporada entera no alcanza. Agradezco infinitamente a Mariano la posibilidad de dejarme escribir un rato sobre cosas que ojalá no me interesen solo a mi.
Un saludo para todos y buena pesca.



Cristian Kalevich
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PEDEMONTE, Siempre nos decía "Ninfitas chicas, cast cortos, de atrás para adelante"

 

     
 
 
     











 

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