[por Pablo Saracco]
 

  Nota corresp. a 5° edición [Febrero ~ Marzo] « por Pablo Saracco»   ::haga clíck para entrar al home::  


 

El sol se escapa apurado por detrás de las sierras, el monte se llena de gorjeos, chillidos y toda clase de sonidos que momentos antes estaban ausentes y el viento se toma el acostumbrado descanso de la tarde. Todo está quieto pero a la vez en movimiento, la hora mágica ha llegado y me digo es ahora, es el momento propicio. En este efímero lapso de transición entre la luz y la oscuridad, todo parece ser favorable, pero recuerdo por un momento que no estoy en las montañas, sino en las sierras, y esa diferencia, aunque no parezca importante, lo es, y mucho. Ya van a ver... Me acerco agazapado al agua, casi reptando....no veo actividad en la superficie, sólo el hipnótico fluir de la plateada corriente. Los ríos serranos "hablan" en voz baja, pero si uno se lo propone, llega a escucharlos, y lo mejor de todo, a entenderlos y dialogar con ellos. Antes de llegar a la orilla ya tengo preparada mi caña cuatro, con una ninfa atada al leader, y como les decía, comienzo a "hablar" con el agua, o eso trato.... Al principio no me contesta, trato de utilizar un "lenguaje" más cortés, pero nada... no hay respuesta. Pero tengo fe, y sigo intentando, allí agachado entre los pastos, hasta que casi sin aviso, el río me contesta, si!, una hermosa arco iris es su vocero, y por unos instantes conversamos en un lenguaje de ruidosos chapuzones por su lado y de agudos chirridos de reel por el mío. Pero todo termina brevemente. Es que el río contesta, sí, pero es de pocas palabras, pero que palabras!... La trucha vuelve al agua, y yo me retiro siendo un poco mejor pescador que antes. Si uno logra pescar algo en un río de montaña, es que algo ha aprendido, pero si lo puede conseguir en un pequeño arroyo serrano, puede decirse que se ha recibido de pescador.

 
  A punto de comenzar.
::A punto de comenzar::



 
 

A veces la densa vegetación nos obliga a vadear
::A veces la densa vegetación nos obliga a vadear::





Hermosa trucha del Sauce Grande. ::Hermosa trucha del Sauce Grande.::

 

La pesca en arroyos y ríos serranos difiere mucho de la que estamos acostumbrados a realizar en los ambientes patagónicos. Las sierras albergan cursos de agua de tamaños medianos a pequeños, donde el pez percibe mucho mejor cualquier indicio de peligro que pueda provenir del exterior, o del mismo cuerpo de agua que habita. Generalmente las vertientes son las que aportan agua a estos ambientes, dónde el alimento abunda mucho más que en los ríos de deshielo. Es así que las truchas se toman su tiempo para decidir que es lo que les puede interesar para su nutrición, o lo que no es de su agrado. Es por esos motivos y por muchos otros, que la pesca con mosca en arroyos y ríos serranos exige al pescador una depuración en sus técnicas para poder alcanzar el éxito. Tomarse tiempo para observar antes de castear, en lo posible no vadear, aproximarse al agua sigilosamente, en la mayoría de los casos agachado o a veces casi acostado, realizar tiros cortos de precisión, moscas pequeñas y tippets finos son algunos de los requisitos indispensables si queremos engañar alguna astuta trucha serrana. Sierra de la Ventana es uno de esos lugares, y motivo del presente informe. La zona de pesca no sólo comprende al pueblo de Sierra de la Ventana, sino que también incluye a Villa Ventana, Saldungaray y Tornquist. Todos los ríos y arroyos que se encuentran en este sistema serrano, están habitados por truchas arco iris , percas, dientudos y en casos muy puntuales como el del río Sauce Grande es factible la pesca del pejerrey.Las épocas más indicadas para la pesca de la trucha son el otoño y la primavera, ya que en esta latitud, el promedio de temperatura de las aguas es muy elevado en los meses de verano, haciendo que las truchas busquen refugio en el fondo de los pozones, o a la sombra de los árboles, localizando la actividad alimentaria de los peces sólo en las primeras y últimas horas de luz. Otra de las dificultades a tener en cuenta es la gran cantidad de vegetación que rodea a estos cursos de agua. Las riberas están tapizadas de árboles y/o arbustos que entorpecen al más experimentado caster. Lo aconsejable es realizar la pesca con cañas lo más cortas posibles, por ejemplo de 6 o 7 pies. Esto nos ayudará a maniobrar entre ramas bajas o entre pastizales, con mas comodidad que una caña larga. El equipo ideal considero que es un #3 ó #4, con línea de flote, siendo innecesaria alguna de hundimiento, la que puede suplirse llevando sólo un leader sinking, ya que la mayoría de los ríos, aún los más caudalosos como el Sauce Grande, no tienen una profundidad demasiado importante, y por la simple razón de que es vital tener control sobre la línea, algo que se torna imposible si ésta trabaja sumergida. La caja de moscas debe contener diversos modelos de ninfas, streamers y secas, en ese orden de importancia. Algunos de los modelos que han dado resultado son las Zug-Bug, Prince y Soft Hackle en tamaños del #12 al #16, cualquier imitacion de damsel en tonos verde oliva y tamaños pequeños, Matuka negra, Wooly-Bugger negra o marrón en tamaños #8 o #10, y secas como la Mosquito, o Elk Hair Cádiz en anzuelo #14 al #18.

 


 

 

Combatiendo con una arco iris en espacios reducidos.  


 

El copo ayuda a evitar el manoseo de los peces
::El copo ayuda a evitar el manoseo de los peces ::


Con dedicación es posible obtener buenos tamaños.
::Con dedicación es posible obtener buenos tamaños..::



La devolución es obligatoria en estos arroyos
::La devolución es obligatoria en estos arroyos::





 

Las moscas, en realidad son de relativa importancia, ya que correctamente presentada, cualquier ninfa, streamer o seca, puede resultar atractivo en el lugar y momento indicados. Es por eso que se recomienda siempre utilizar líneas de flote, leaders largos, y tener precisión en tiros cortos, ya que cualquier arroyo de éstos, no tiene más de diez metros en su parte más ancha. Otra de las claves es la insistencia. Inviertan tiempo en cada lugar que decidan pescar, las truchas seguramente estarán allí, pero nuestra mosca deberá pasar por el lugar correcto para que decidan tomarla, y eso, con las difíciles truchas serranas, demora en ocasiones un largo rato. Los que sean pacientes obtendrán su premio, el resto se la pasará haciendo treeking por la orilla de los ríos, con una caña de mosca en la mano. Uno de los ríos más aconsejables para aquellos que harán su primera experiencia, es el Sauce Chico, en Tornquist. A pocos kilómetros de la ciudad, por un camino de tierra, arribamos a este hermoso río, muy bien poblado de truchas arco iris. Con un poco de observación y anteojos polarizados es posible descubrir hermosos ejemplares nadando en busca de alimento, pero a no desesperar, porque hay muchas y parecen fáciles, pero...no tanto. Esta zona se encuentra un tanto apartada de la sierras, por lo que al ser menor la pendiente, las aguas del Sauce Chico no corren tan presurosas como la de sus pares en Sierra y Villa Ventana. La transparencia del agua es extrema, tanto que pueden observarse truchas con mucha facilidad, pero también ellas lo pueden hacer con nosotros. Entonces, dada la lentitud y claridad de las aguas, recomendamos usar pequeñas ninfas o streamers atados a leaders largos y tippets finos. Lo mejor es comenzar a pescar dejando hundir unos centímetros la ninfa o el pequeño streamer, para luego con pequeños tirones comenzar a recuperar la mosca. Cuanto más tiempo permanezca la mosca en el agua, más grandes serán las posibilidades de tener un pique. En caso de ver una trucha, deberemos concentrarnos, razonar y anticiparnos a su movimiento, lanzar la mosca unos dos metros por delante de su futura posición y esperar unos segundos a que se acerque, recién en ese momento deberemos comenzar a recuperar la mosca. El error más común es lanzar demasiado cerca del pez, lo que en ese tipo de aguas representa un error fundamental, ya que el disturbio que la línea produce al caer, alertará a la trucha y la pondrá en fuga con toda seguridad. En la zona del río más cercana al camino, podemos observar la presencia de colmenas en los campos, muy cerca de las orillas. Muchas abejas revolotean sobre el agua y con frecuencia son sorprendidas por alguna inoportuna ráfaga de viento y caen al agua. Esto es motivo de ruidosas subidas de truchas que están atentas esperando estos providenciales bocados. Es por eso que es recomendable tener a mano algunas moscas secas que imiten estos insectos, o por lo menos que vistan colores negro y amarillo. No desperdicien la oportunidad de pescar primero la costa en la que están parados (mejor agachados), ya que las orillas de este río presentan pequeñas barrancas socavadas, constituyendo así un refugio ideal para las truchas. En numerosas ocasiones al pasear la mosca con tan sólo movimientos de la puntera de la caña, me he visto sorprendido al ver salir hermosas arco iris prácticamente debajo de mis pies y tomar la mosca con la rapidez de un rayo. La pesca en los otros ambientes como el Sauce Grande, el arroyo Ventana, el Napostá, etc, donde el agua corre más velozmente formando correderas y runs, se torna más difícil, ya que el correcto manejo de la línea en el agua, determinará cuán naturalmente derivará nuestra mosca, y si tendremos éxito o no. Lo ideal es pescar río arriba o a través, con tiros cortos y controlables, cubriendo gradualmente la superficie de agua que creemos más productiva. Generalmente lo más fructífero es pescar pacientemente los pedreros o runs con una pequeña ninfa, preferentemente de tonos oscuros. Si no tenemos respuesta a veces es provechoso aumentar un poco el tamaño de la ninfa, y volver a repetir la rutina. No desesperen, es muy probable que al menos dos o tres truchas habiten esa pequeña porción del río; si no podemos pescarlas, en gran porcentaje se debe a errores propios que deberemos corregir año tras año.

 


 

 

Postal del Sauce Chico, cerca del puente sobre el camino.  


 

En los meses de más calor es común ver eclosiones de mayflies pequeñas y por las tardes aparecen las Cáddis, las que son de tamaño mediano y de colores claros. Es el momento de poner una seca y ser extremadamente delicados al presentar la mosca. Lo más apropiado para pescar con secas en estos ríos, son los leaders de monofilamento sin nudos, ya que no producen el efecto "spray", y son completamente transparentes. Esto último también es muy útil si pescamos con ninfas o streamers. Tengan en cuenta que si no son pescadores con mucha experiencia es muy común que las primeras salidas sean un rotundo fracaso, tómenlo como un desafío y disfruten de todo lo bello que tiene la comarca serrana además de la pesca. Una recomendación: reserven tiempo para visitar el cerro de la Ventana, dónde encontrarán paisajes de notable belleza siendo común ver manadas de guanacos alimentándose cerro arriba. La subida hasta la clásica abertura en la roca, dura mas o menos tres horas, según el estado físico de cada uno, más otro tanto para bajar. No se lo pierdan. A mi entender, los ríos de esta región son "escuelas", en donde realmente aprenderemos a pescar con mosca, y verán que si en los ríos patagónicos pescan como lo han hecho en las sierras, los resultados serán sorprendentes comparados con los anteriores. La clave es ser humildes y no creer que ya lo sabemos todo. El aprendizaje no termina jamás. Cultiven la observación, tanto al entorno que los rodea, como a quienes son más experimentados que nosotros: ambos siempre, siempre, tienen algo para ofrecernos, no lo desperdicien.

 
  A falta de truchas, buenas son las percas.
::A falta de truchas, buenas son las percas::


 






 

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