«por Pablo Saracco/ Fotos Carla Gatti»  
«por Pablo Saracco/ Fotos Carla Gatti»
«por Pablo Saracco/ Fotos Carla Gatti»  

  Nota corresp. a 13° edición¦[ Junio ~Julio] « por Pablo Saracco»   ::haga clíck para entrar al home::  

 
  Agradecemos al Sr. Pablo Saracco por acompañar a
Wild-Rivers.com.ar desde el 1° momento. ¡GRACIAS PABLITO!
     


  La naturaleza es cambio constante. Eso no es ninguna novedad. Pero a veces, nosotros los pescadores, no acompañamos ese cambio y al no interpretarlo como corresponde, nos vemos frustrados al no obtener los resultados deseados. A medida que la temporada transcurre, los ambientes sufren cambios de todo tipo, principalmente variaciones en su caudal y temperatura, y los peces deben ir adaptándose a ello. Nosotros también debemos hacerlo si deseamos tener éxito. Por ejemplo la pesca a principio de temporada nos presenta un panorama de aguas muy altas y torrentosas, no siempre claras, donde los equipos a utilizar consisten en líneas de hundimiento rápido y moscas grandes. Promediando la misma y con el aumento progresivo del calor, el agua va disminuyendo su nivel, y los peces a su vez, alteran sus hábitos. Así es que entonces pasamos a utilizar equipos más livianos y moscas mas pequeñas. Pero a medida que el tiempo transcurre, la temporada se va acercando a su fin y todo vuelve a cambiar: comienzan las lluvias, y los ríos que estaban en su punto mas bajo, comienzan a recuperar nivel de agua. Pero en esta etapa final de la temporada de pesca sucede un evento que la distingue por sobre otros momentos, y lo que motiva el presente informe.  
«Marrón del Río Caleufu»

.:: LasMarrones del Caleufu denotan un vigoroso estado en esta época::.



... comienzan las lluvias, y los ríos que estaban en su punto mas bajo, comienzan a recuperar nivel de agua
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  El fin de temporada tiene la fama de entregar truchas grandes. Pero por qué?

Tal vez haya muchos pescadores que sepan muy bien la respuesta, pero otros seguramente tengan dudas al respecto, principalmente los principiantes y aquellos con poca experiencia. Los salmónidos comienzan su ciclo reproductivo promediando mayo o a principios de junio, esperando que las condiciones climáticas los favorezcan para iniciar las primeras corridas. Dichas condiciones incluyen aumento considerable del caudal, para lo cual se necesita mucha lluvia, y cierta turbidez en el agua, lo que les brinda cierta seguridad y protección en un momento en el que se sienten vulnerables. Las primeras en comenzar su ciclo de apareamiento son las truchas marrones. Estas desovan entre mayo y agosto, mientras que las arcoiris lo hacen desde agosto a principios de diciembre. A esta altura del informe supongo que la pregunta a cerca de las grandes truchas de fin de temporada está casi respondida. Obviamente, aquellas truchas ya maduras sexualmente y en condiciones de reproducirse son las que mayor tamaño alcanzan. Pero cuidado, mucho se habla sobre el tema pero la mayoría de las veces sin fundamento, lo que es común entre los pescadores. Truchas migratorias no son sólo aquellas que abandonan los lagos para incursionar en los ríos, sino también aquellas que viven en los ríos y se movilizan allí mismo buscando sectores aptos para la puesta de sus ovas. Por otra parte la coloración que toman puede legar a confundirnos mucho.

También se piensa que las marrones provenientes de los lagos siempre tienen una coloración plateada a diferencia de las residentes en el río. No siempre es así, ya que por el contrario, cuando aquellas se preparan para el desove van cambiando su aspecto plateado por la intensa coloración de época de fresa. Pero también podemos encontrar alguna plateada en los ríos, lo que también podría ser un pre-adulto de marrón que ingresó para alimentarse solamente y no para reproducirse, y por eso no cambió su color. Otro tema que genera confusión es el tamaño. No siempre las truchas maduras sexualmente son de tamaños descomunales, o mejor dicho del tamaño que uno espera que sean. Podemos encontrar truchas reproductores de 6 kg. como también de 2 Kg, o a veces menos. Lo que determina la madurez de una trucha no es el tamaño sino la edad. En un ambiente poco favorable para desarrollarse, una trucha de cuatro años de edad puede pesar dos kilos, y en otro lugar, con la misma edad llega a cuatro kilos. En realidad nunca estaremos seguros de que es lo que hemos pescado, salvo excepciones muy puntuales. Por ejemplo pescar un trucha marrón de seis kilos en un río como el Caleufu. Es obvio que una trucha de semejante tamaño jamás podría haberse desarrollado allí, ya que el río no es capaz de ofrecerle las condiciones necesarias para ello. Pero a decir verdad, uno de los métodos para determinar el origen, la edad, y el rango de crecimiento de un ejemplar, es a través de la lectura de sus escamas. Esto sólo pueden realizarlo aquellos que se dedican al estudio de los peces con fines científicos, como por ejemplo en el CEAN (Centro de Ecología Aplicada del Neuquen) a orillas del río Chimehuín, a pocos kilómetros de Junín de los Andes, camino al lago Huechulafquen. Entonces, lo mejor para nuestro enriquecimiento como pescadores sería ponernos en contacto con gente capacitada e instruida en dichos temas y plantearles nuestras dudas. Nos vamos a dar cuenta que en muchos casos las cosas no son como suponíamos que eran.
 

«Marrón del Collón Cura»

.:: El Collón Cura es un punto "caliente" de corridas de las marrones migratorias::.





«A pesar de la presío que recibe el maleo siempre es fiel a sus seguidores»
.:: El Río Malleo es un clásico, siempre brinda al pescador prolijo y constante sus más preciados tesoros, y al final de temporada recibe a grandes peces de ríos como el Aluminé y Collón Cura ::.


Podemos encontrar truchas reproductores de 6 kg. como también de 2 Kg, o a veces menos. Lo que determina la madurez de una trucha no es el tamaño sino la edad.

 



  Volviendo a la pesca, los ríos en este momento nos proponen una pesca un tanto diferente a la que veníamos desarrollando hasta ahora. Las ninfas y moscas secas, serán reemplazadas por grandes streamers, y las líneas de flote por aquellas que profundicen. No hay muchos secretos, tan sólo hacer llegar la mosca dónde están las truchas. Otra consideración a tener en cuenta es que casi exclusivamente se usan streamers por el simple motivo de que las truchas que están en etapa reproductiva no se alimentan durante ese momento, entonces lo que buscamos es irritarlas con moscas que, por su tamaño, no les pasarán inadvertidas. Tal vez si localizamos reproductores en alguna zona baja del río, quizá podamos intentar con línea de flote y una mosca seca grande y llamativa como por ejemplo alguna Chernobil ant, o algo similar. Sólo como anécdota, les cuento que he podido capturar cierta vez alguna trucha de éstas con el uso de un popper. Nunca dejen de experimentar. Ahora bien, hablando de streamers, no creo que haya que dar muchas vueltas para elegir alguno que funcione. Creo que cualquiera de los clásicos modelos ya probados por su eficacia va a funcionar muy bien. Todas las marrones que mostramos en las fotos, fueron pescadas con la misma mosca: Wooly bugger negra con bead head. Una mosca que funciona siempre. A veces utilizo otras con el simple objetivo de experimentar, lo que es realmente divertido, pero siempre vuelvo a la misma vieja "wooly" ya que es un mosca fácil y rápida de atar aún para principiantes. La técnica de pesca es simple. Todas estas truchas picaron profundo en correderas. Así que tan sólo tuve que lanzar la línea atravesando la corriente, darle tiempo a que se hunda, y cuando comienza a hacer la clásica "panza" comenzar a recuperar con tirones erráticos y espasmódicos como imitando un pececillo en dificultades. Fácil. Es una pesca muy reiterativa y si no tenemos respuestas puede llegar a ser monótona y aburrir un poco, pero la sola posibilidad de pinchar un "submarino" de aquellos, mantiene la expectativa. Muy importante: utilizar tippets no menores al 0X. Sí, suena exagerado, pero el tamaño de estos peces también suele serlo, y no creo que les guste perder uno porque el tippet no aguantó la tensión ni los dientes de las marrones. (y que dientes!). Otra cosa es revisar los anzuelos con frecuencia. Deben estar afilados como navajas para poder clavarse con facilidad en un boca ósea y dura. Y por supuesto es recomendable usar equipos no menores a un #6, ya que las moscas que vamos a castear son grandes, la corriente casi siempre fuerte, y a veces el viento un fiel compañero en estas épocas. Los ríos preferidos por muchos pescadores para intentar toparse con las marrones migratorias son por supuesto el Chimehuín y su famosa boca, el Collón Cura y el Caleufu entre otros. La pesca con mosca tiene muchas variantes, así como también fluctúa casi siempre entre rotundos fracasos y maravillosos éxitos. Está en nosotros adaptarnos a las circunstancias que la naturaleza nos propone y disfrutarlos a cada uno en su justa medida. Y recuerden que sacar peces no lo es todo, cuando estén maldiciendo por su mala suerte, un consejo: levanten la vista y van a descubrir que los rodea la maravilla de la creación. Eso también es pescar con mosca, aprovéchenlo.
 
«Un macho del color del ébano, posando junto al autor de la nota»

.:: Una bellisima trucha marrón del Río Malleo. Un pintoresco macho que no despreció una wolly bugger bien pasada::.






Muy importante: utilizar tippets no menores al 0X. Sí, suena exagerado, pero el tamaño de estos peces también suele serlo, y no creo que les guste perder uno porque el tippet no aguantó la tensión ni los dientes de las marrones. (y que dientes!)
 

             
     


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Agradecemos al Técnico Acuicultor Leandro Castiñeira, director de la Trampa de peces del Arroyo Pocahullo de San Martín de los Andes, la información brindada acerca de los salmónidos y sus ciclos reproductivos entre otras cosas, para poder darle a este informe fundamento científico::.
     
             


     
 
 
     











 

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